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miércoles, 16 de julio de 2014

Último Round

Tomo II

Sin duda Julio Cortázar es de esos autores que se disfrutan en cada lectura. Cortázar juega con el lenguaje y provoca al lector a pensar, imaginar, crear. En el segundo tomo de Último Round podemos pasar del desconcierto a lo amoroso en un mismo libro. Textos como "La entrada en religión de Teodoro W. Adorno" o "/que sepa abrir la puerta para ir a jugar", exigen la atención del lector para que identifique la palabra faltante. Otros, como la célebre "Inmiscusión terrupta" es una provocación al sentido del humor y los conocimientos lingüísticos y gramaticales. 

También encontramos en el volumen apreciaciones estéticas, por ejemplo "Salvador Dalí, sin valor adalid". La ternura, el espíritu lúdico, la inteligencia son constantes en cada línea. En el cuerpo encontramos fotografías de Muchik, Antonio Gálvez, Jean-Michel Folon (de quien también hay dibujos), entre otros artistas.

Los poemas son extensiones de algunos fragmentos de Rayuela, de esos que no hay lector que se resista a subrayar: "Poema", "Dios de los cuerpos", "Empiezas la magia...", son el botón de muestra. Aconsejo al lector poco familiarizado con el autor, que se disponga a ingresar en un estilo que lo atrapará.

CORTÁZAR, Julio: Último Round, tomo II, 15a. ed., México, Siglo XXI Editores, 2001, 283 p. 


lunes, 26 de agosto de 2013

Rayuela

Para muchos, Rayuela es un libro entrañable, y por lo mismo, inolvidable. Julio Cortázar (Ixelles, Bruselas, Bélgica, 26 de agosto de 1914-París, Francia, 12 de febrero de 1982) pone en juego no sólo la imaginación, sino la inteligencia y el sentido lúdico del lector. Tal vez sea por eso mismo que no es un texto accesible para todos.

Cortázar nos ofrece, de entrada, dos maneras de leer su novela. El primero de ellos es el covencional, es decir, como se lee cualquier libro, de la página 3 o cuatro hasta el final. De esta forma se leería hasta el capítulo 56.

La segunda modalidad es por saltos, iniciando en el capítulo 73, después el 1, luego el 2. El autor nos facilita un mapa para guiar estos brincos.

De tal manera que la historia de amor entre Oliverio y Lucía (La Maga) nos trasladará a París, a sus puentes y cafés. La novela tiene mucho de poesía y es aquí donde encontraremos varias de las inmortales frases de Cortázar: "Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos."

La relación de Lucía y Oliverio es la relación de muchas personas: tolerancia políticamente correcta, necesidad del otro, incompatibilidad de caractéres.

La segunda parte, leyendo con la modalidad convencional, vuelve a Oliverio a Buenos Aires. El reencuentro con Traveler y el juego de seducción de Talita atrapan la atención.

Siempre que leo literatura, no dejo de pensar el por qué del título. En ocasiones, como ésta, el mismo texto hace alusión o lo nombra. Aquí "rayuela" es el juego del "avión" o "bebeleche". Pero creo que obedece más a esos saltos que damos en la historia, con el riesgo de caer. Saltamos de capítulos, de continente, de relaciones, de estados de ánimo, de lenguajes.

Con la finalidad de entender mejor los escenarios, la música de fondo (el jazz), y la geografía, durante la lectura me auxilié de herramientas de la web (Wikipedia, Google Maps, Youtube).

Espero, próximamente, poder leer la opción que ofrece Cortázar.

CORTÁZAR, Julio: Rayuela, México, Punto de Lectura, 2012, 728 p. 

miércoles, 2 de marzo de 2011

Lo único del mundo

Una de las preguntas más frecuentes que hacen los docentes cuando imparto algún taller, es la recomendación de libros "con mensaje" o de "valores". Debo confesar que me parece una ociosidad su respuesta, sin embargo, como buen diplomático (que pocas veces lo soy), recomiendo principalmente la colección "Punto de Encuentro" de Everest (en México se ha coeditado con CONACULTA). Estás líneas ofrererán una visión de otro libro que no pertenece ni a la colección, ni al sello editorial. Me referiero a Lo único del mundo.

Ricardo Mariño (Buenos Aires, 1956) nos presenta una historia futurista de ciencia ficción. La robótica va haciendo cada vez más sendentarios (e inútiles) a los seres humanos. La posibilidad de congelarse y despertar veinte años después es una realidad.

Eso es lo que decide el padre de Gunta y para llevar a efecto su proyecto lo envía a un internado, llamado pomposamente Instituto de Lenguas Cósmicas. Ahí, por cuestiones de la casualidad (o destino, como quieran), Gunta entabla contacto con Nadine.

Por otro lado, el taxista, Buck Ferraguto, que llevó a Gunta y su padre al Instituto, también tiene una historia. Detesta a los robots y más a esos que pueden parir. Sus gadgets son demasiado viejos y eso le conflictua concertar una cita con Psíquica, la mujer de la cual está enamorado.

El narrador omnipresente nos muestra una Argentina discriminatoria hacia las personas de piel morena y/o escasos recursos económicos. Esta obra nos habla implícitamente de la tolerancia, la amistad, la fraternidad, la empatía. Por algo Mariño ha obtenido diversos galardones internacionales por su obra.

MARIÑO, Ricardo: Lo único del mundo, México, Editorial Normal, 2000, 176 p. (Torre de Papel, Amarilla)


jueves, 30 de diciembre de 2010

De insoportable e impronunciable a héroe

Bruno Wrokitzkiewitzs, llamado el innombrable por cuestiones más obvias que políticas, es el niño antipático que en todo grupo existe. Sin embargo, como todo niño, tiene su corazoncito cuya dueña es Tania, una niña espigada, rubia y de unos ojos impresionantes.

Una excursión con campamento incluido será el escenario donde la vida le de a Bruno la oportunidad de una historia para el libro que siempre ha querido escribir y para conquistar a Tania. Ella es amante de los insectos y gusta de coleccionarlos y observarlos. El lugar elegido para acampar está cerca de la población de Krup. Lugar microscópico habitado por microscópicos seres, entre los que destacan Rok Larús y su padre Ahji Larús.

El desafío de conservar la integridad física de los Larús y el anhelo de mostrar su hallazgo a Tania son la columna vertebral del relato.

Con una prosa ligera y amena, Ricardo Mariño, (Buenos Aires, Arg. 1956), nos comparte esta historia de tolerancia y respeto por la vida y la diversidad. Las ilustraciones de Juan Gedovius refuerzan lo que el texto describe. Mariño es considerado uno de los autores infantiles más importantes de América Latina, ello le ha merecido el Premio Casa de las Américas en 1988 por Cuentos ridículos.

MARIÑO, Ricardo: El insoportable, México, Alfaguara, 2001, 83 p.