viernes, 11 de marzo de 2016

Cuento del Conejo y el Coyote

Hay historias que pasan de generación en generación, pero mejor aún, las hay que pasan de regiones a regiones del mundo. Dicho tránsito es maravilloso porque la anécdota se enriqueces, y como camaleón, adquiere características propias de la cultura que la abrigó. Así los personajes cambian (principalmente cuando son animales), los escenarios combinan –por ejemplo- vegetación autóctona latinoamericana con majestuosos castillos europeos. Todo es posible en la oralidad tradicional y en la literatura. Esa magia que citamos fue de la que echaron mano Gloria y Víctor de la Cruz.

Conocí, sin saber que era la coautora de este texto, a Gloria hace once años. En un diplomado de IBBY. Ella, entonces, iba como bibliotecaria de Oaxaca. Fue en una de esas semanas cuando al hacer alusión al libro en cuestión, se le mencionó. Me maravillé de la sencillez e inteligencia de Gloria. Tiempo después adquirí el título. Mis sorpresas seguían creciendo: las ilustraciones estuvieron a cargo de Francisco Toledo. Una edición bilingüe con maravillas obras de arte.

La anécdota es constante en la tradición oral: un roedor pícaro e inteligente (en otras historias el conejo es un cuy o una tuza) burla la supuesta astucia del zorro (o coyote, según la región donde se cuente). El engaño, la rapidez mental del conejo es la constante en esta trama. Por su parte, el coyote es presa de su propia rabia, ignorancia e ingenuidad.

He mencionado que es una edición bilingüe. La organización es sencilla: del lado derecho está el texto. En la parte superior en lengua zapoteca y en la parte inferior, en español. El formato tiene un encuadernado de pasta dura. Aunque se podría pensar en un texto infantil, se debe tener cuidado con el manejo del libro. Ello no obsta para que sea una excelente opción para leerles en voz alta a los pequeños.

Ahora bien, el final es distinto a los otros textos que he aludido. En Cuento del Conejo y el Coyote, encontraremos una explicación de por qué vemos un conejo en nuestro satélite natural durante la luna llena.


De la Cruz, Gloria y Víctor (adap.): Cueto del Conejo y el Coyote, México, conaculta, 1998, 37 p. (Circo de Arte).

Cartero

Cartero es la primera novela de Bukowski. En ella, a través de su alter ego: Chinaski, narra las pericias que experimentó durante su paso por la oficina de correos de Los Ángeles.

Bukowski usa un lenguaje directo, crudo, sin ornamentos para compartir episodios llenos de humor e irreverencia. Reflejo inverso del "american dream", Chinaski se toma la vida con calma. Dicen algunos estudiosos de la psicología: la deja fluir. No se inmuta ante el abandono de la pareja, el desempleo, la vida cómoda. Se revela y putea a la autoridad.

Me gusta el texto para lectores desenfadados, divertidos. Me gusta para iniciar en la lectura a quien busque diversión.

BUKOWSKI, Charles: Cartero, Barcelona, Anagrama, 1993, 192 p.

¿Te lo cuento otra vez?

Como una herramienta para trabajar con niños de los cursos comunitarios, impartidos por el CONAFE, allá por la década del ochenta del siglo XX, este libro puede ser explotado por aquellas personas interesadas en la promoción de la lectura.
Contiene una serie de ideas generales agrupadas a un tema y finaliza con una breve muestra de narraciones y creaciones literarias.

JACOB, Esther y Antonio Ramírez Granados: ¿Te lo cuento otra vez?, México, CONAFE, 1983, 47 p. (Guías de orientación y trabajo; 1)

martes, 28 de abril de 2015

El hombre acecha / Cancionero y romancero de ausencias

Miguel Hernández es uno de mis poetas favoritos. Condición que se ve afectada, seguramente, por los pocos rasgos que conozco de su vida. Este volumen recoge dos de sus últimas obras.

El hombre acecha, del cual algunos poemas datan de 1937, es el canto desgarrado de la guerra, pero también la voz de la esperanza. Su viaje a Rusia y el impacto que causó en el poeta la industrialización soviética quedan plasmados en sus versos.

Me gustan los poemas "Los hombres viejo", en su primera parte y "El herido", en su segunda parte, musicalizada e interpretada por Serrat con el título de "Para la libertad".

De la segunda obra puedo decir que encuentro un tono que va de lo festivo a lo impotente. Leopoldo de Luis y Jorge Urrutia, quienes tuvieron la edición bajo su responsabilidad, identifican los primeros poemas como el duelo por el deceso de su primer hijo.

De mis predilectos están el 4 ("Tus ojos parecen"), 5 ("En el fondo del hombre"), 8 ("¿Qué quiere el viento de encono?"), 14 ("Llegó tan hondo el beso"), 16 ("Cuerpo del amanecer"), 18 ("Cada vez que paso"), 19 ("El corazón es agua"), 21 ("Por las estaciones"), 22 ("Cada vez más presentes"), 25 ("Llegó con tres heridas"), 26 ("Escribí en el arenal"), 29 ("Ausencia de todo veo"), 30 ("¿De qué adoleció..."), 31 ("Tan cercanos y a veces"), 38 ("Trucos de soledad"), 39 ("Todas las casas son ojos"), 40 ("El amor ascendía entre nosotros"), 45 ("¿Qué pasa?"), 47 ("La vejez en los pueblos"), 48 ("Llueve. Los ojos se ahondan"), 50 ("Mi casa contigo era"), 52 ("Todo está lleno de ti"), 53 ("Callo después de muerto), 57 ("Tristes guerras"), 59 ("Menos tu vientre"), 60 ("Beso soy, sombra con sombra"), 62 ("La boca"), 66 ("Después del amor"), 68 ("La cantidad de mundos"), 73 ("Todas las madres del mundo") y desde luego, 74 ("Las nanas de la cebolla").

Esta edición incluye algunos poemas que no aparecen en el cuadernillo original.

La obra de Hernández me parece un buen ejemplo del uso de las figuras retóricas, abundan en ella, ricas, exuberantes, contundentes.

Desde luego que mucho tuvo que ver Serrat en mi gusto por el poeta de Orihuela.

De Luis y Urrutia ofrecen un detallado estudio introductorio a la vida y obra del poeta, lo cual permite otro acercamiento a los textos.



HERNÁNDEZ, Miguel: El hombre acecha/Cancionero y romancero de ausencias, México, REI, 1987 (Letras Hispánicas; 197), 254 p.

martes, 20 de enero de 2015

Diablo Guardián

Xavier Velasco (México, 1964) inicia su novela dejando abierta la presentación de los personajes. Están pero no sabemos cómo son. Se habla de Pig y Violetta. Sólo un dato, el de Rosa de Alba Rosas Valdivia, su edad, veinticinco años. Y un indicio de que puede ser Violetta. Ésta nos compartirá su vida, con un lenguaje coloquial, con el descaro que atrapa en la narración.

Velasco hace de Pig su alter ego. Mediante el personaje plasma frases en torno a la escritura, al acto de escribir, revisar, romper, borrar. Escribir como un acto de develarse ante el lector. Por eso "Escribir para nadie y para nada: fue así como aprendió a hacerse invisible." La referencia a Faulkner, mediante su "detector", está explicada por el mismo texto: "es preciso poseer un detector de mierda, innato y a prueba de golpes". Hay que revisar severamente y con ojo crítico, cada uno de nuestros textos. (Capítulo 3: El huérfano invisible).

La noción de puta que construía Violetta, a sus escasos catorce años, me recordó otra novela. Ésta de Raquel Sevilla: De chica quería ser putaLa maldad de este personaje viene de familia. Las circunstancias sólo le ayudaron a moldear esquemas. El universo de Pig se va configurando: El descubrimiento de las drogas, nuevas amistades que comparten aficiones, la incógnita de la Sopa. Violetta detesta las apariencias, principalmente aquellas construidas por su familia. Conocedora de su doble poder de seducción (dinero -cordero de oro, fin primario y último de su hedonismo- y senos desarrollados), no duda en usarlos cuando la situación lo exige. Vive el presente. El futuro es un albur.

El predecible y esperado encuentro entre los personajes se da. Rosalba tiene a su Diablo Guardián, su piedra en el zapato, el sustituto de Superman, la perdida de su libertad. El azar es convergencia en el devenir de Pig y en el de Violetta. La emoción se ve aderezada con humor. Los juegos de palabras que ha hecho el autor son geniales y divertidos. Hubo un momento en que Violetta me resultó desesperante, pero al final me simpatizó. Tal y como ella misma reconoció, estaba atrapada en su propio juego. En un principio me recordó a Eusebio Ruvalcaba, pero con el transcurso de la historia, Velasco mostró más reflexión y un sello propio.

VELASCO, Xavier: Diablo Guardián, México, Punto de Lectura, 2010, 529 p.

jueves, 6 de noviembre de 2014

La estrella de Lisa

En los últimos años la literatura infantil ha incorporado a sus temáticas temas que antaño fueron tabués. Tal es el caso del cáncer y la muerte. Patrick Gilson, con imágenes de Claude K. Dubois, nos brindan una breve historia, la historia de Lisa, la cual un día dejó de ir a la escuela. El primero que la echó de menos fue su amigo Benjamín. El trayecto a las clases eran distintos en soledad.

Una narración donde la amistad y la solidaridad saltan a flor de piel.






GILSON, Patrick. :La estrella de Lisa, Bélgica, Ediciones Destino, 2004, 30 p. 

lunes, 3 de noviembre de 2014

La lectura

El segundo título de los "Cuadernos de Salas de Lectura", La lectura, brinda un enfoque humanista de este acto. Retomando a Manguel, el texto parte de que todo es "leíble". La importancia de la significación y resignificación, son el marco para explicar la diversidad cultural.

En los textos de formación de lectores y promoción de la lectura, se hace un énfasis especial en las ventajas y beneficios que ofrece leer literatura. Chapela, en un capítulo, nos dice los mismos aspectos, pero de la ciencia y la tecnología.

Al margen de trabajar, o no, dentro del Programa Nacional Salas de Lectura, este texto es una luz para quienes buscan formar lectores, sin caer en las definiciones duras, generalizadas, y sí con nuevos ánimos de contagiar una pasión.

CHAPELA, Luz María: La lectura, México, CONACULTA-DGP, 2011, 63 p. (Cuadernos de Salas de Lectura; 2)