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viernes, 11 de marzo de 2016

¿Te lo cuento otra vez?

Como una herramienta para trabajar con niños de los cursos comunitarios, impartidos por el CONAFE, allá por la década del ochenta del siglo XX, este libro puede ser explotado por aquellas personas interesadas en la promoción de la lectura.
Contiene una serie de ideas generales agrupadas a un tema y finaliza con una breve muestra de narraciones y creaciones literarias.

JACOB, Esther y Antonio Ramírez Granados: ¿Te lo cuento otra vez?, México, CONAFE, 1983, 47 p. (Guías de orientación y trabajo; 1)

lunes, 3 de noviembre de 2014

La lectura

El segundo título de los "Cuadernos de Salas de Lectura", La lectura, brinda un enfoque humanista de este acto. Retomando a Manguel, el texto parte de que todo es "leíble". La importancia de la significación y resignificación, son el marco para explicar la diversidad cultural.

En los textos de formación de lectores y promoción de la lectura, se hace un énfasis especial en las ventajas y beneficios que ofrece leer literatura. Chapela, en un capítulo, nos dice los mismos aspectos, pero de la ciencia y la tecnología.

Al margen de trabajar, o no, dentro del Programa Nacional Salas de Lectura, este texto es una luz para quienes buscan formar lectores, sin caer en las definiciones duras, generalizadas, y sí con nuevos ánimos de contagiar una pasión.

CHAPELA, Luz María: La lectura, México, CONACULTA-DGP, 2011, 63 p. (Cuadernos de Salas de Lectura; 2)

miércoles, 29 de octubre de 2014

Comunidades lectoras

A mi juicio, uno de los errores más comunes al momento de implementar un proyecto de impacto comunitario está dado por la desvinculación con la colectividad que se pretende trabajar. Brenda Bellorín y Carmen Martínez lo saben y han elaborado esta guía. Comunidades lectoras: Guía para propiciar la lectura en su entorno es un texto que establece las bases mínimas necesarias para iniciar un proyecto comunitario, así como la crónica de dos proyectos del Banco de Libro venezolano. Uno de ellos en medio de la tragedia de Vargas. Entre otras virtudes, este libro nos permite dimensionar el papel del mediador o facilitador de estos procesos.

BELLORÍN, Brenda y Carmen Martínez: Comunidades lectoras. Guía para propiciar la lectura en su entorno, México, CONACULTA, 2006, 47 p. (Pasamanos de Alas y Raíces).

lunes, 8 de septiembre de 2014

Las Salas de Lectura

El Programa Nacional Salas de Lectura (PNSL) pone a disposición de los mediadores y de los interesados en el programa o en el tema, la colección "Cuadernos de Salas de Lectura". El primer título, Las Salas de Lectura, ofrece un panorama general de las acciones y estructura del PNSL.

Dividido en nueve capítulos, el texto -cuya redacción estuvo a cargo de Luz María Chapela- va de la organización ("Principios y marcos políticos y sociales", "Misión y visión", hasta las partes medulares de la sala de lectura: el mediador, el espacio, el acervo; así como sus diferentes modalidades: Sala de Lectura, Paralibros, Centro de Lectura y Formación Lectora, para concluir con una serie de indicadores fácilmente identificables, que permiten realizar una evaluación del trabajo.

La amena redacción de Chapela es aderezada por citas textuales, y de memoria, de autores como Azorín, López Velarde, Edmond Jabés, Octavio Paz, García Lorca, Cora Coralina, Juan José Arreola y Jeremy Rifkin. 

CHAPELA, Luz María: Las Salas de Lectura, México, CONACULTA-Secretaría de Cultura de Jalisco, 2011, 72 p. (Cuadernos de Salas de Lectura; 1)

lunes, 4 de marzo de 2013

Otro libro para iniciar en la promoción de la lectura

Conocí a Ana Arenzana (México, 1960) hacia 1996, en la ciudad de Morelia, Mich., con ella estaba Vivianne Thirion. Era un curso-taller para formar círculos de lectura, en un programa que iniciaba: Salas de Lectura. Ahí, nos obsequiaron un libro: Espacios de lectura: Estrategias metodológicas para la formación de lectores. Dicha obra fue escrita por la primera y Aureliano García.

El texto tiene una serie de sustentos teóricos en torno a la lectura. Hace una presentación general de la importancia de leer en nuestra sociedad, describe los estadios de desarrollo de la psicogenética piagetana, hasta proponer un pequeño conjunto de estrategias para animar a la lectura.

La estructura del libro, por capítulos, es la siguiente: como ya mencionamos, se abre con una serie de reflexiones y encuadre en torno a la lectura; se presenta un recorrido por el desarrollo cognitivo del individuo y cómo se pueden propiciar acercamientos significativos con el libro, desde los primeros años y en el hogar. El siguiente capítulo se enfoca en la escuela, las condiciones adecuadas para fomentar la lectura y el papel de maestro.

Los dos últimos capítulos nos introducen en la promoción de la lectura en espacios no académicos, como la biblioteca y los talleres de lectura. En estas páginas el lector encontrará consejos para delinear tanto actividades como metodologías. Finalmente, los autores nos comparten una serie de estrategias sencillas y aplicables en los diferentes espacios, así como un apéndice con consejos para narrar y leer en voz alta.

Esta obra puede ser un sustento valioso para aquellos que buscan formar lectores.

ARENZANA, Ana y Aureliano García: Espacios de lectura: Estrategias metodológicas para la formación de lectores, México, FONCA, 1995, 175 p.


viernes, 8 de febrero de 2013

Para los que quieren ser promotores de lectura

Dentro de la sociedad mexicana existe un panorama contradictorio hacia la lectura. Por un lado, es reconocida y valorada como una actividad que posibilita el desarrollo personal, pero por otro, los índices muestran que, a pesar de esa valoración, no es una actividad recurrente en la mayoría de la población.

Durante la década del ochenta, del siglo XX, comenzaron a surgir diversos proyectos en pro de formar lectores. Tanto personas como instituciones hicieron diversas propuestas. Guía para promotores de lectura, es el manual del proyecto Prolectura del CNCA.

Martha Sastrías (México), coordinó un equipo de especialistas para elaborar este libro. Dicho equipo estuvo integrado por Cristina Barros, Ana Arenzana, Marisol Schulz, Alma Sepúlveda y Gerardo Amancio.

El texto es bastante esclarecedor y práctico para todas aquellas personas que deseen iniciarse en la promoción de la lectura (y aún para quienes llevan años en ello y requieran recordar algunos fundamentos).

Dividido en siete capítulos, el libro aborda el tema de la siguiente manera: 

El capítulo uno, ahonda en torno al origen y necesidad del proyecto Prolectura; el segundo capítulo ofrece un panorama conceptual de leer, lectura y lector; del panorama histórico de la lectura en nuestro país y de los programas realizados en la época (el libro se editó en 1990). El capítulo tres muestra, brevemente, algunos aspectos de los libros infantiles.

El cuarto capítulo está conformado por unos sencillos tips para narrar y leer en voz alta. Los capítulos cinco y seis, se encargan del juego y su papel dentro de la formación de lectores. Finalmente, el último capítulo ofrece algunas ideas para organizar actividades concretas.

Si el lector no está familiarizado con la literatura infantil y juvenil, o no sabe con qué títulos iniciar una actividad, el mismo texto añade dos apartados de sugerencias: el primero con literatura infantil y el segundo con bibliografía que apuntalará la formación del promotor que así lo deseé.

Esta obra es muy recomendable, como ya lo mencioné, para quienes desean incursionar en el mundo de la promoción de la lectura. La Red Nacional de Bibliotecas, del CONACULTA, lo tiene, con la clasificación 0028.55/G84

SASTRíAS, Martha (coord.): Guía para promotores de lectura, México, INBArtes-CNCA, 1990, 158 p.


lunes, 21 de mayo de 2012

El hábito lector

A lo largo y ancho de país y del continente hay cientos, sino es que miles, de personas que trabajan en la formación de lectores. Personas que día a día buscan mecanismos novedosos de acercar la palabra escrita a la población en general. Sin embargo, son pocos los promotores, mediadores de lectura que hacen un registro sistemático de su trabajo, restando con ello la posibilidad de compartir sus experiencias y conocimientos, y por otro el de contar con una herramienta fundamental para la planificación de sus actividades posteriores.

El hábito lector. goce estético y comprensión del mundo, es un trabajo colectivo de unas docentes argentinas. En él dejan de manifiesto que sus grados académicos son bien ejercidos en la medida en que son estudiosas de sus propias prácticas docentes. En poco más de cien páginas ofrecen opciones para desarrollar una lectura crítica, a partir de andamiajes (Patricia Ratto); exponen su concepción del placer de la lectura (Mirta Torres y María Elena Cuter), comparten algunas claves que les han sido efectivas en el proceso de formación lectora y el papel que ha jugado la literatura en ello (Alicia Lestón); el papel de la escuela en la adquisición del gusto por la lectura (Mila Cañón y Carola Hermida); resaltan la dinamización de las bibliotecas escolares y el papel fundamental de la mediación (Liliana Arroyo y Ana María Vijarra); plantean la diferencia entre el lenguaje oral y el lenguaje escritor, así como la transición del primero al segundo (Susana Gramigna); revaloran al concurso como motivación para leer (María Cristina Bobbio), y muestran una actividad de creación de textos (Alicia Casal de Flores Guerra, et. al.)

En estas líneas el mediador de lectura (llámese docente, bibliotecario -público o escolar-, promotor de lectura), encontrarán algunas claves para mejorar su trabajo constantemente.

 RATTO, Patricia, et. al.: El hábito lector: goce estético y comprensión del mundo, Buenos Aires, Centro de Publicaciones Educativas y Material Didáctico, 2003, 128 p.


martes, 20 de diciembre de 2011

Carta abierta a Silvia Garza Benavides



Eduardo Campech Miranda
Estimada Silvia:
He leído con detenimiento y placer tu libro La promoción de la lectura. Primero tu llamada telefónica para invitarme a la presentación, y después ésta misma, generaron esa expectativa por tener, por abrir tu libro, interactuar contigo a través de tu escritura.

Me congratula encontrar infinidad de coincidencias. Las primeras son las hipótesis: la lectura en la escuela sigue siendo rígida, muchas veces, incluso, es mecanismo correctivo o disciplinario. Pocas, pero poquísimas ocasiones se brinda el acto lector como un acto de libertad. La segunda hipótesis también la comparto: la mayoría de los maestros no son lectores. Y me refiero a lectores autónomos, como los que pretende formar el Programa Nacional de Lectura. Tengo varias explicaciones para ello, pero lo abordaré en otra ocasión. Ahora es tiempo y espacio para tu texto. La tercera hipótesis, referente a las bibliotecas escolares, tiene mucho de relación con la primera: la ausencia de flexibilidad.

Confieso que no soy partidario de los concursos de lectura, sin embargo, los resultados que compartes me llevan a replantearme esa estrategia para formar lectores. Durante la narración de cómo se fue diseñando el certamen, saltan datos, circunstancias y acciones que el ámbito escolar no siempre contempla:

Estas dos últimas obras fueron elegidas por un gran número de estudiantes debido a tres razones: buena parte de los maestros las promovieron por conocerlas y por ser de su dominio y su gusto… (p.33).
Un error recurrente es ofrecer un listado de libros seleccionados por el mediador o por el gurú literario del mediador o por quien sea y espera que el lector se decida por uno de ellos. Si se está trabajando con personas cuya relación con la lectura es nula o casi nula, entonces no conocen de autores, géneros, escuelas, corrientes, etcétera y será para ellos poco atractivo. De tal manera que compartir la trama, comentar un poco sobre el autor, ofrecer un abanico variado de libros, donde ellos exploren libremente, lean las cuartas de forros y tengan en sus manos la posibilidad de continuar o desistir en su selección, es ofrecer una invitación a la lectura más personalizada.

El tercer capítulo, en el cual acertadamente se da a conocer la voz de los jurados, hay textos que no tienen desperdicio. Tal es el caso del de Armando Alanís Pulido, María Dolores Hernández Rodríguez o el de Roldán Salazar Mendiguchia, este último lleno de poesía y que a la luz de los últimos acontecimientos de cultura general, literatura, lectura de nuestros políticos me detonó una reflexión que abordaré en un futuro cercano.

Finalmente, el cuarto capítulo es el testimonio escrito y palpable del trabajo realizado, de la corroboración de la teoría y el sentido común en la promoción de la lectura. Los libros espejo y los libros ventana hicieron su aparición. La red de significados de estos alumnos, agregó un hilo más que les permitirá asir la lectura de la realidad, en un viaje de ida y vuelta.

Silvia, te agradezco la generosidad de darnos un poco de tu experiencia, de mostrar otras vías, de no dosificar recetas, de otorgarnos la certeza de que el trabajo de promoción a la lectura da frutos y satisfacciones. Va un abrazo y un saludo afectuoso.

Garza Benavides, Silvia: La promoción de la lectura, México, uanl, 2010, 91. p.

Publicado en "La Gualdra", suplemento cultural de La Jornada Zacatecas, diciembre 19 de 2011.

lunes, 11 de julio de 2011

El libro ladrillo.


Eduardo Campech Miranda
[1]

Hace años escuché por primera vez los conceptos de libro ventana y libro espejo. No recuerdo, a ciencia cierta, si fue en boca de Claudia Gaete o de Carola Díez. Las ideas que encierran estas palabras son sencillas: el libro ventana, nos permite mirar el mundo de distinto modo, conocer lugares, personas, idiosincrasias, distintas a las nuestras. En tanto, el libro espejo, tiene la virtud de reflejarnos, con nuestras virtudes y nuestros defectos.

Hace un par de semanas terminé de leer un libro que puede abrir una categoría distinta a las dos anteriores: el libro ladrillo. Sí, ese tipo de libros que nos pegan como un tabique, como una fuerte sacudida que nos hace reaccionar. Eso fue para mí el Antimanual para lectores y promotores del libro y la lectura de Juan Domingo Argüelles.

El texto es sencillo y contundente. Aborda temas y actitudes que muchas veces los promotores de lectura asumimos posturas, que lejos de acercar y facilitar el vínculo con la palabra escrita, ahuyenta a los potenciales lectores. Quienes realizamos este trabajo pensamos, utópicamente dice Argüelles, que todo el mundo tiene los mismos intereses que nosotros, despreciando otros medios de esparcimiento y recreación.

De igual manera, el poeta nacido en Chetumal, aborda una serie de mitos (algunos creados desde las cúpulas de la política cultural y otros heredados socialmente) en torno al libro y la lectura: que si el libro y la lectura son un placer, si nos hacen más inteligentes, más humanos, mejores personas, más felices, que son mejores los libros que la vida, etc. Cada uno de estos mitos son analizados a profundidad.

Y es que como apunta Argüelles, el problema de la lectura en México, no sólo es problema de lectura, sino también de las condiciones sociales, culturales, educativas y económicas. El problema es que muchos funcionarios hablan en pro de la lectura y sus beneficios, aunque ellos mismos no lean, o en el peor de los casos, se asuman como lectores por “los catorce metros lineales de libros” que tienen.

El menosprecio por quienes no leen también es abordado. En un capítulo, el quintanarroense, manifiesta su preocupación ante la posibilidad de que las frases mercadotécnicas utilizadas para invitar a leer se tomen al pie de la letra por los malos lectores. En particular pone el ejemplo de un cartel, donde aparece un luchador con la leyenda: “Si no lees te madreo” (confieso que en un momento utilicé esa imagen como foto de perfil del facebook, por mi culpa, por mi culpa, por mi grande culpa) E incluso, aprovecha para “quemar” y restarle una opción más a los creativos de las campañas de lectura, titulando el fragmento en cuestión como “¿Me estás leyendo, inútil?

Dos agregados más del libro son los apartados donde, el autor, comenta algunos de los libros fundamentales en torno al tema y la sección “Elogio y vituperio del libro y la lectura”, constituida por frases de personajes célebres.

Sin lugar a dudas, Antimanual para lectores y promotores del libro y la lectura es una lectura que nos confirma situaciones que los promotores (o mediadores) de lectura hemos pensado alguna vez, no sin sentir que blasfemamos.

Argüelles, Juan Domingo: Antimanual para lectores y promotores del libro y la lectura: la utopía y el imperativo de leer, México, Océano, 2008, 436 p.


[1] ecampech@yahoo.com.mx

Publicado en "La gualdra", suplemento cultural de La Jornada Zacatecas, 11 de julio de 2011.

domingo, 6 de febrero de 2011

Lectura para bibliotecarios (y promotores de lectura)

El bibliotecario es, por definición, un promotor de lectura. Sin embargo esto no siempre se cumple, es más, no siempre quien trabaja en una biblioteca (principalmente pública y mexicana) es alguien que tenga a la lectura como una actividad valiosa para su vida cotidiana. También existe quien desea promocionar la lectura, pero la carencia de herramientas los lleva a una labor no sistematizada e intermitente.

Es por ello que la Dirección General de Bibliotecas del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, editó en 1991 el séptimo de los manuales de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas: El fomento de la lectura. El manual indica que en él, “el lector encontrará la descripción de cada uno de los aspectos de una estrategia de fomento a la lectura”. Agregaríamos que se trata de una estrategia global.

En pocas páginas, 68 en total, se ofrecen nociones de lo que es la lectura, el conocimiento de la comunidad como estrategia de diseño, las actividades permanentes (círculo de lectura, hora del cuento, periódico mural y exposición bibliográfica), actividades complementarias para niños (círculo de lectura, hora del cuento, periódico mural y exposición bibliográfica) y actividades complementarias dirigidas a jóvenes, adultos y ancianos (tertulia, taller de lectura, taller de bibliomanualidades, teatro en atril y actividades culturales).

En general, más que un recetario, encontramos una serie de generalidades para llevar a buen término todas y cada una de las actividades planteadas. Desafortunadamente, la Dirección General de Bibliotecas no editó más (hasta el momento) este práctico manual. Lectura necesaria para bibliotecarios y promotores de lectura.

CONACULTA. DGB: El fomento de la lectura, México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Dirección General de Bibliotecas, 1991, 68 p. (Manuales de la Red Nacional de Bibliotecas; 7).

sábado, 25 de diciembre de 2010

La voz: Universo sonoro

La aparición de La voz: Universo Sonoro. Manual de técnicas prácticas, secretos y tips para la lectura en voz alta y la comunicación oral de Alma Velasco, es sin lugar a dudas, un hito dentro de la promoción de la lectura. Iniciaré contando cuándo y cómo conocí a Alma para detallar que este manual es la materialización de la experiencia y sistematización de su estudio y trabajo.

Fue a principios de siglo, 2001 o 2002, cuando en una Encuentro Nacional de Coordinadores de Salas de Lectura, con sede en el CONVIVE en la Ciudad de México, cuando escuché (y conocí) a Alma Velasco. En ocho horas cambiaba nuestra manera de leer, corregía vicios de dicción, identificaba y respetaba oralidades. Recuerdo en particular un compañero coordinador chiapaneco, Rocael, que seseaba, Alma se acercó, le dijo cómo se pronuncia la “s”, y adiós vicio. No permitía tomar apuntes, grabar video, distraerse. El curso no permitía distracción alguna. Alma no permitía desconcentrarse. Y no porque Alma fuera dictatorial o draconiana. Siempre de manera amable, pero contundente, indicaba la dinámica a seguir.

En 2005, en el Diplomado de Promotores de Lectura de IBBY México, la volvía a encontrar. Con más tiempo, volví a recordar aquellos tips de la respiración, de los resonantes, de las pausas, tan necesarias en la lectura en voz alta y que por una u otra causa había olvidado. Dice Mecano que “la fuerza del destino nos hizo repetir”, pero ahora en Zacatecas, en el Diplomado La Formación de Lectores y Escritores: Una tarea integral de la educación básica”. En las sedes donde trabajó Alma, hipnotizó, se ganó al auditorio, a los docentes, con esas frases y consignas alegres como “ojotes”, “colita”, todo de un muy buen humor.

Platico todo esto, porque estoy seguro de que coordinadores de Salas de Lectura (hoy mediadores), bibliotecarios públicos y docentes de educación básica zacatecanos, recordaran parte de esta narración y se sorprenderán al encontrar la voz de Alma (su voz autorizada, sí, pero también su oralidad) en el libro. Conformado por diez capítulos, en ellos se abordan de manera clara y concisa 17 años de talleres y cursos. El libro va de la respiración a la integración de la oralidad, pasando por la dicción, la creación de personajes y escenografías orales. Un libro que ya hacía falta en la bibliografía de promoción de la lectura.

VELASCO, Alma: La voz: Universo sonoro. Manual de técnicas prácticas, secretos y tips para la lectura en voz alta y la comunicación oral, México, Alfaguara, 2010, 107 p.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Saber lo que es la letra


Galardonado con el Premio Internacional a la Investigación sobre Cultura Escrita 2002, este libro recoge una interesante investigación de Judith Kalman efectuada en Mixquic, poblado sureño de la capital mexicana. Lectura imprescindible para quienes fomentan y promocionan el libro y su lectura, Saber lo que es la letra analiza cómo a pesar de los esfuerzos y programas oficiales los espacios de lectura siguen sin ser explotados en toda su capacidad.

Lo anterior se desprende de  la comprensión de dos conceptos clave: disponibilidad y acceso hacia los materiales escritos o soportes textuales. Ambos son necesarios para dimensionar en toda su magnitud otro concepto: alfabetización, que en palabras de la autora es “entendida como un mosaico de prácticas sociales que varían según el contexto de uso.” (p. 30).

Una de las bases para acercarse a las prácticas de la lengua escrita, fue para la autora el contexto socioeconómico y cultural. De ahí que integre al texto un marco referencial con indicadores de ésta índole. La identificación de los espacios y prácticas de escritura, o de lenguaje escrito, descubre modos y soportes de circulación de la palabra, exhibiendo a la escuela como un lugar de acogimiento de la escritura, aunque no el único. Es así como se llega al concepto de espacio generador de lectura y escritura, en el cual la presencia física y accesibilidad hacia los materiales tienen gran relevancia.

Dentro de estos espacios generadores se ubican la escuela, la iglesia, el correo, la biblioteca, los expendios de publicaciones periódicas, la familia, los espacios laborales, gubernamentales y la calle misma.

Pese al avance tecnológico que propicia medios eficaces y rápidos de reproducción de escritos, en localidades como Mixquic, la copia “a mano” es una práctica de escritura común para tal fin y no solamente una transposición didáctica, en palabras de Delia Lerner. Dentro del hogar encontramos la biblioteca familiar constituida por todos aquellos materiales escritos existentes en la casa.
Mediante un taller de lectura y escritura con mujeres no alfabetizadas, la autora inicia el recorrido de su investigación-acción. Las mujeres participantes descubrieron una nueva forma de mirar el mundo, de ser parte de él, un nuevo camino para su autonomía e independencia, creo que todo ello se resume, en palabras de Carmen, una de las asistentes: “Agarrar un libro y no saber leer, es como si estuviera muda ¿no?”.

Las conclusiones brindan luz a quienes deseen promover la lectura, a hacer lectores, a hacer de la cultura escrita una práctica más valorada y democrática, a no creer que sólo fundando bibliotecas, escuelas, salas de lectura, se apuntará a la formación de lectores.

Kalman, Judith: Saber lo que es la letra: una experiencia de lectoescritura con mujeres de Mixquic, México, SEP/UNESCO Institute for Education/Siglo XXI Editores, 2004, (Biblioteca para la Actualización del Maestro), 190 p.

lunes, 4 de octubre de 2010

El poder de la lectura

En ocasiones anteriores se ha comentado que existe una proliferación de libros que apoyan la promoción de la lectura. En esta ocasión comentaremos El poder de la lectura de Miguel Campos Ramos.

Dueño de una gran experiencia en la promoción cultural y de lectura, Miguel Campos Ramos, se arriesga a hacer una serie de propuestas para formar lectores en México. El texto inicia con la trascripción de una conferencia dictada en diversos espacios: “La lectura, piedra angular del futuro”. En ella plantea la necesidad de crear lectores para el progreso nacional. Campos Ramos ofrece cifras recientes de consumo de libros y conductas lectoras en algunos países y las compara con las mexicanas.

El segundo capítulo “Los libros ilustran y entretienen” es un viaje por 16 obras de la literatura universal. Desde luego los textos son de la preferencia del autor, recordemos que nadie ofrece lo que no le gusta. Y aunque hace una ejemplificación muy sencilla, se entienden la forma y el propósito del estilo. Para quienes ya llevan tiempo en esta tarea de la promoción de la lectura, quizá les parezca muy reduccionista dicho análisis, sin embargo, es buena herramienta para quienes apenas inician su camino formando lectores.

De ahí pasa a las estrategias (capítulo III: “Cien y una estrategias de inducción a la lectura”), donde plasma diversas maneras de acercar los libros y la lectura a la población civil. Algunas de ellas ya probadas por el mismo autor, otras más surgidas como espontáneamente, algunas que podemos recibir con escepticismo, pero todas susceptibles de llevarse a cabo bajo el adagio aquel de que no hay peor lucha que la que no se hace.

El último capítulo plantea la realización de círculos de lectura concéntricos. Una modalidad de lectura que imita de cierta forma las ventas piramidales, pero cuyo objetivo es hacer que la población mexicana lea. El libro es recomendable, como se ha mencionado, para quien desea iniciarse en los laberintos (que son muchos) de la promoción de la lectura. Debo, no obstante, hacer un apunte: no hay fórmulas mágicas para formar lectores. Si el mediador no lee, poco o nada logrará.

Campos Ramos, Miguel: El poder de la lectura. Un método basado en los principios del placer, la utilidad y el éxito para hacer que la gente lea, México, Trillas, 2009, 144 p.

lunes, 27 de septiembre de 2010

La formación de lectores en la escuela: Un juego serio.

La preocupación real de formar lectores autónomos, de incrementar los indicadores de lectura, de mejorar las posiciones en el concierto internacional evaluados por pisa, trastoca una reforma en el espacio que ocupa la lectura al interior de la escuela y en particular del aula.

Cuando digo preocupación real, me refiero a un compromiso auténtico de formación de lectores y no sólo a posturas discursivas, políticas y prostituidas. El hogar, primero, y la escuela, después, son los dos espacios primordiales del contagio de la lectura, no son los únicos por fortuna, de ahí la importancia de robarle tiempo (palabras de Pennac) a actividades curriculares y domésticas.

Taller de lectura en el aula: Cómo crear lectores autónomos, de Ester Spiner, es un libro sencillo que expone la experiencia de la implementación del taller de lectura. Pero el taller como taller, no como asignatura que hay que evaluar para aprobar o desaprobar un grado escolar, sino como un tiempo y espacio de creación y vinculación con la palabra escrita y nosotros.

Una aclaración necesaria: no es de ninguna manera un manual de estrategias y actividades, tan demandadas por algunos docentes. Pero sí es una reflexión útil no sólo para quien imparte la materia propia del área de lingüística o español o literatura, sino para toda aquella persona que esté frente a un grupo en un ambiente de educación formal.

El primer capítulo, “Para qué formar niños lectores”, nos presenta una tipología de los tipos de lectura silenciosa, de los propósitos de la lectura (tan olvidados al momento de evaluar la comprensión lectora y en las prácticas lectoras escolares); de manera breve también aborda las tres principales corrientes o teorías de la lectura, la importancia de la ilustración de los textos.

En el segundo capítulo, “Un adulto entrometido”, es categórico cuando afirma: “aquel maestro que no lee o que sólo realiza lecturas enfocadas a su perfeccionamiento docente, pero no participa individualmente de la lectura placentera, no puede formar jóvenes lectores.” Con ello aborda el tema del mediador y las características que debe tener dicho rol.

“El juego de oír: la narración oral”, es el nombre del tercer capítulo. En él Spiner revalora el lenguaje, sobre todo el oral y su importancia en la conformación de la identidad individual y colectiva. Además, brinda una serie de pautas para que nos animemos a contar cuentos y comenzar la promoción de la lectura desde el habla.

El cuarto capítulo, “Taller de lectura en el aula”, es la prueba de la experiencia de implementar el taller tanto en población infantil como juvenil. Insisto, no son recetas mágicas, son acciones que se comparten para que podamos generar ideas acordes a nuestros contextos, pero que afirman que leer por placer es posible en la escuela.

“¿Qué podemos leer?”, el quinto capítulo, quizá no sea tan utilitario para el docente mexicano porque la mayoría de los libros propuestos son de autores y editoriales argentinas, pero si se echa un vistazo a las bibliotecas de aula o escolares, se podrán encontrar algunas obras enlistadas, o mejor aún, tener la iniciativa de conformar el canon propio.

Por último, el capítulo “Un final que recién comienza” explica de manera clara y sencilla qué es la Teoría de la recepción, lo cual motivará más de una reflexión y reconsideración de los mecanismos de evaluación de la comprensión lectora.

Un libro sencillo, claro, práctico para maestras y maestros que quieran formar lectores autónomos por convicción y no por indicaciones curriculares, oficiales o intereses de otra índole.

Spiner, Ester: Taller de lectura en el aula: Cómo crear lectores autónomos, Argentina, Ediciones Novedades Educativas, 2009, 136 p.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Muchos caminos llevan a la lectura.





A menudo los padres de familia, de hecho más frecuentemente las madres, acuden a la biblioteca o me abordan por la calle preguntándome ¿cómo hacer que sus hijos lean? Esta inquietud es compartida por docentes y personal bibliotecario. La respuesta inmediata es clara y sencilla y con efecto boomerang: ¿ustedes leen? La mayoría de las ocasiones la respuesta es antecedida por un silencio algo bochornoso: No. Pero en otras, las menos, existe una conducta lectora.

En esa búsqueda se presenta una paradoja ocasionalmente, la pregunta por interés o necesidad personal de ¿cómo le hago para que me guste leer? O ¿algún libro que me recomiende para que me guste leer? Es decir, no les gusta leer y piden un libro que les despierte ese placer, pero no un libro de literatura o divulgación, no, lo que desean es un manual que exponga paso por paso el camino hacia la lectura.

De tal manera que para el mercado editorial este segmento poblacional es un nicho para explotar. Hay bastantes títulos que buscan satisfacer la ya mencionada preocupación. Uno de ellos es Caminos a la lectura, compilación de Martha Sastrías. Este libro, está estructurado en cuatro apartados, desde los cuales se conjuntan diversas voces que ofrecen el mismo número de visiones, de enfrentamientos y soluciones ante el problema de la formación de lectores.

Para el promotor o mediador de lectura avanzado o con algunos cursos, talleres y lecturas, quizá el libro le resulte no del todo novedoso. Sin embargo, para quienes inician su trayecto por el viaje de la promoción de la lectura, será de gran utilidad. En el primer apartado, "La lectura", encontramos una reconceptualización del acto lector en palabras de Danilo Sánchez Lihón, de igual modo, otras plumas abordan la lectura desde la escuela, el hogar y la biblioteca. El vínculo entre lectura y escritura y la importancia de la literatura infantil en la creatividad. En particular recomiendo los artículos de Roberto Pulido, et. al., de Sánchez Lihón y de Mercedes Falconi.

La segunda parte, "Invitación a la lectura", nos presenta algunas de las herramientas del promotor: la narración oral, lectura en voz alta, expresión corporal, selección e ilustración de libros infantiles y juveniles. Fundamentales para la consecución de los propósitos del mediador serán los textos de Margarita Heuer, Martha Sartrías (el de lectura en voz alta), Fanuel Hanán Díaz y Sergio Andriacaín.
La tercera parte, "Vivencias para compartir", nos ofrece testimonios de trabajos realizados en diferentes latitudes de nuestro continente y la importancia de poner las palabras al alcance de la mano y de la boca de los asistentes a los talleres. De respetar su voz, escuchando, sin emitir descalificaciones y brindando mucha confianza. El último apartado, "Sortilegios que inducen a la lectura", es una serie de propuestas de trabajo para detonar el gusto por la lectura, la escritura y la creación. Todas muy sencillas de llevar a la práctica y económicas. De acuerdo a lo expuesto en estas líneas, este libro cumple con los objetivos planteados en la Introducción y es lectura que más de un promotor de lectura debe echar un vistazo.

Sastrías, Martha (comp.): Caminos a la lectura, México, Editorial Pax, 1995, 220 pp.

Publicado en "La Gualdra", suplemento cultural de La Jornada Zacatecas, abril 8 de 2013.