lunes, 28 de noviembre de 2016

El canto del hombre y Arcillas tras el viento

Sin lugar a dudas el canto es una actividad fundamental para el hombre. Todos, en alguna ocasión de nuestras vidas no hemos podido resistirnos a, al menos, tararear, alguna melodía, e incluso, inventarla. Nicolás Tolentino Jiménez canta su trayecto. El cual inicia en la tierra, como el árbol. Inicio que se hace presente con la palabra: la palabra asigna existencia: “Nombrar para nombrarlo todo, todo…/color, forma, ritmo y movimiento/luz, música solar en equilibrio.”

El inicio, el principio, en flor: “Yo vengo de escuchar voces del río/he sonado la piedra de tambor”. Después es creación, transformación. El fuego, como segundo elemento, da sentido al orfebre. De ahí surge el arma. Pero el fuego va más allá de la belicosidad y cacería. El fuego está presente en todas partes: “Tú, construiste los puertos marinos/Tú, transformaste las parras en vino/Tú, le diste son al yung (sic) y al martillo/Tú, eres la competencia de los hombres/Tú, eres lo más hermoso: Las Mujeres/Tú, llenaste de culpas las conciencias/Tú, le diste la fuerza a la soberbia.”

Luego la carne, la carne sola: “Ser todo, sin ser nada en el silencio/as de remordimientos sin descanso/buscando su refugio en el cruel vino/Ser voz sin decir lo que se siente/Ser la soledad, siempre soledad…” Todo el tránsito que nos convida Jiménez tiene su preámbulo en Dios, en la locura, en la muerte, en el hombre. Pasando por la campana y la serpiente.

La búsqueda del canto en ocasiones se vuelve sórdida. Con una estructura muy rígida. La obra adolece de un trabajo de edición. Errores de ortografía y tipografía desafortunadamente marcan y disminuyen la fuerza de algunos versos: “Te invito a juntar frutos, haber (sic) cuál es/mejor recolector”.


JIMÉNEZ, Nicolás Tolentino: El canto del hombre, México, Editorial Anguiano, 1990, 37 p.



La segunda obra que refiero, pero primera en publicarse, es Arcillas tras el viento. Igual que Canto del hombre, el trabajo de edición no existe. En sus páginas podemos encontrar los primeros esbozos de lo que será, posteriormente, la poesía de Jiménez:

Ayer fluvial
hoy lluvia
mañana agua

Los poemas son más breves que en el texto anterior, También coinciden en la estructura a partir de cantos. Confieso que este tipo de poesía me atrae poco, aunque hay versos que brincan del texto: 

En tu espalda está escrita la historia
de noches de fuego...
allí donde los siglos tejieron las arcillas
allí, donde palpita el beso de la espiga
relámpago atrapado en tu vagina.

JIMÉNEZ, Nicolás Tolentino: Arcillas tras el viento, México, Edición del autor, 1987, 78 p.

Los manuscritos de Marx

Ir a los primeros esbozos del pensamiento marxista nos remite irremediablemente a sus Manuscritos económicos filosóficos de 1844, texto que llegó al español hasta 1960. Tal como lo indica el título, en él encontraremos las vertientes filosóficas abrevadas de Feuerbach, reconociéndolo como el iniciador de la crítica “naturalista, humanista y positivista”. El texto se divide en tres secciones, cada una denominada genéricamente “manuscrito”. En ellas analiza categorías que serán pilares de su obra máxima: El capital. Los dos primeros y gran parte del tercero los dedica al cuestionamiento de la economía clásica. La parte final del tercero va a la filosofía de Hegel.

El primer manuscrito comienza con una frase lapidaria que será cimiento de toda su teoría de la lucha de clases: “El salario se determina por la lucha antagónica entre capitalista y obrero”. Para ello acude a Adam Smith en su obra La riqueza de las naciones. Cita y analiza, cita y desmenuza, cita y da un giro a lo planteado. Los distingos entre capitalista y obrero van más allá de la renta que devenga cada uno. De hecho el segundo no obtiene tal renta, sino un salario, ya que sólo es poseedor de su fuerza de trabajo.

En el apartado “La ganancia del capital”, critica juiciosamente el denominado “Derecho positivo”. Va al origen de la ganancia, la movilidad, el desarrollo del capital. Aquí entran en escena las tesis de David Ricardo. En ese mismo primer manuscrito, pero en el apartado “La renta del suelo”, es Say, con su El derecho de los terratenientes tiene su origen en el robo, quien servirá de base para el desarrollo de las ideas de Marx. Líneas más adelante explica el devenir de los Modos de Producción. El manuscrito concluye con “El trabajo enajenado”.

El segundo manuscrito describe las relaciones entre el trabajador, el capital y la propiedad privada. Lo cual será base para el tercer manuscrito, donde se describen con más detalle estas relaciones, principalmente entre propiedad privada y trabajo; propiedad privada y comunismo, la división del trabajo, el dinero. Finalmente concluye con la ya mencionada “Crítica de la filosofía y dialéctica hegelianas en general”. Resulta una verdad de Perogrullo advertir que es recomendable, si no se tiene ninguna referencia del tema, consultar alguna obra introductoria. Conceptos elementales del materialismo histórico de Martha Harnecker es una excelente opción.


Marx, Carlos: Manuscritos económicos filosóficos de 1844, México, Ediciones de Cultura Popular, 1976, 179 p. (Biblioteca Marxista)

Antiguas historias para leer en voz alta

Beatriz Barnes hace una adaptación de algunos de los episodios bíblicos más conocidos: "El arca de Noé", "Los sueños de José", "El viaje de Jonás", "Jehová y la creación del mundo" y "David y Goliat".

Publicado originalmente en la colección "Los cuentos de Polidoro", la Secretaría de Educación Pública (SEP) dentro de su programa "Libros del Rincón", los reúne en un sólo volumen.

Los textos y la tipografía -como el subtítulo lo indica- están pensados para leerse en voz alta. Con lo cual se convierte en un libro de gran apoyo para quienes desean mejorar esta modalidad de lectura. Aunado a lo anterior, existen unos indicadores de sesiones lectoras.

Antiguas historias para leer en voz alta. Texto de Beatriz Barnes. Ilustraciones de Ayax Barnes, CEAL, México, Salvat, SEP, 1993, 160 p.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Usa tu cabeza

¿Cómo podemos sacar más provecho a nuestro cerebro?, ¿usamos todo su potencial?, ¿la memoria, el análisis, la síntesis son dones de una minoría? Tony Buzan (Reino Unido, 1942) se planteó estas y otras preguntas. Esta reflexión lo llevó a crear una herramienta mental que cada día permea más en las aulas, pero no siempre utilizada de la manera más adecuada: los mapas mentales. La apuesta, con su respectiva dosis de mercadotecnia, es preparar a las personas para que desarrollen su pensamiento con las exigencias que plantea el siglo XXI. Parte de la concepción del cerebro como una analogía de cualquier máquina procesadora de datos.

El libro se compone de tres partes, divididas en doce capítulos. En la primera parte, “Conoce tu cerebro”, Buzan explica cómo funcionan las redes neuronales (esas que se “tejen” cuando, entre otras actividades, leemos), y comparte datos asombrosos, como el que una neurona puede realizar 1028 conexiones. Posteriormente describe las características físicas del cerebro, las funciones que cumplen los hemisferios, la anatomía neuronal, conexiones sinápticas, el mecanismo por el cual percibimos el mundo a través de la vista. Para concluir con una desmitificación del coeficiente intelectual (CI), y abordar –someramente- las distintas inteligencias.

En la segunda parte, “Aprovecha la potencia de tu cerebro” se plantean algunos principios para desarrollar figuras mnemotécnicas (técnicas de memorización), además de indicar la importancia que juega la memoria en los procesos de aprendizaje, los principios básicos de la memoria y la conjugación entre ésta y la creatividad. En este apartado se incluyen algunos ejercicios. La tercera y última parte está dedicada a los mapas mentales y todas las posibilidades que brindan, pasando por su concepción inicial basada en las palabras claves y palabras evocativas, el pensamiento radial y la técnica de elaboración de un mapa mental. En cada aspecto el autor propone ejemplos.

En los últimos capítulos Buzan da una serie de consejos para mejorar la velocidad de lectura, conocida como lectura rápida, para concluir con técnicas de estudio desarrolladas por él. El texto es de fácil comprensión. Los ejercicios y ejemplos dan sustento a cada una de los aspectos desarrollados. He aplicado en mi persona, y he recomendado a mi hijo basar sus horas de estudio a partir de mapas mentales y los resultados han sido muy favorables. Creo que si nos enseñaran cómo usar esta herramienta los resultados escolares serían otros.


Buzan, Tony: Usa tu cabeza. Cómo liberar el poder de tu mente, México, BBC-Producciones Educación Aplicada, 2012, 2448 p. 

martes, 18 de octubre de 2016

Llego sin necesidad

Llego sin necesidad es un poemario que lanza las palabras como dagas: precisas, incisivas, directas. Laura Sánchez Solorio (Zamora, Mich, 1981) va a la melancolía para saber que el recuerdo es sólo un instante:
Llego sin necesidad
ni punto de partida
a un aquí
donde no soy
ni recuerdo

me extravío

ausente-presente
fantasma soy

Los sentidos explotan en sus versos. La lengua es un majar: “exquisitos panes de dios/de dulce y leche”. La adjetivación es precisa, contundente. Las imágenes poéticas se traman y lanzan chipas de humor, juego de palabras: “no de la corriente/de fulanito de tal/¿de sal?” Y desde luego la necesidad de no sabernos extraños: “sabes que hay pasos que no daremos solos”.


Sánchez Solorio, Laura: Llego sin necesidad, México, Ediciones de Medianoche, 2008, 64 p. 

lunes, 19 de septiembre de 2016

Páginas autobiográficas

¿Es importante conocer el contexto, las circunstancias, los modelos, las anécdotas que mueven a un autor a crear su obra? Creo, sin que ello sea verdad absoluta, que sí. Sí, para establecer un vínculo inicial entre los villamelones y el artista. A menudo se considera a éstos últimos como seres totalmente ajenos al grueso de la población. Pero cuando conocemos un poco de la vida de los autores, encontramos vínculos propios de la condición humana, capaces de derribar la barrera de los prejuicios, las inseguridades, las desconfianzas, que en un momento dado puedan surgir en un momento determinado.

Mariano Azuela (1873-1952), comparte algunas reflexiones y memorias en el volumen Páginas autobiográficas. Bajo el título de “Autobiografía del otro”, Azuela se remonta a algunos episodios de su niñez en Lagos de Moreno. La descripción del espacio del hogar familiar me recuerda a un texto similar de Luis Cardoza y Aragón Guatemala: las líneas de su mano: la presencia de aromas, paisajes, sabores, personajes, descubrimientos y sorpresas. Asimismo, da una pequeña introducción a lo que será el segundo apartado del libro en cuestión: “El novelista y su ambiente”. Quizá la primera desilusión del lector distraído sea que no está frente a una autobiografía propiamente, sino a recuerdos que se entremezclan con los motivos de la escritura de varias de sus novelas.

“El novelista y su ambiente” se fragmenta en dos partes, constituyendo la segunda y tercera parte del volumen. A menos que se tenga una memoria fotográfica, o que se hayan leído en los últimos meses, recomiendo una lectura paralela de estos apartados con las obras aludidas en ellos: María Luisa, Los fracasados, Mala yerba y Sin amor, Andrés Pérez, maderista y Los caciques, Los de abajo, Pedro Moreno, el insurgente, unas líneas dedicadas a tres bandoleros y cuyo título fue Precursores y Esa sangre.

En la segunda parte de “El novelista y su ambiente”, Azuela expone su experiencia y percepción de la crítica literaria, la vinculación literatura-cine, las dificultades para hacerse brecha en las letras. Finalmente, en el cuarto apartado, “Apuntes y notas”, vuelve a recordar a algunos personajes de su pasado, ahora de la época en que ejerció su profesión de médico en la Ciudad de México. Hay uno tono constante en todas las líneas del libro: la crítica sin cortapisas a la corrupción emanada de la Revolución mexicana, los privilegios de los mismos de siempre y el desamparo de los otros mismos.

También resulta interesante conocer el punto de vista del autor ante las adaptaciones cinematográficas de algunas de sus obras. Páginas autobiográficas es una ventana al pasado, pero también al presente de la obra de Azuela. El último texto del libro es su discurso al recibir el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1950. Mismo que conserva el aire de independencia del sistema. Para el estudioso del autor, su obra o de la novela de la Revolución, sin duda, será un material muy valioso. Para quienes buscan solamente la anécdota, les quedará a deber.

Azuela, Mariano: Páginas autobiográficas, México, fce, 1985, 276 p. (Colección Popular, 134).

martes, 10 de mayo de 2016

Un dedo incontrolable

El enojo es, para muchas personas, un estado de ánimo incontrolable. Pero, ¿qué sucedería si una de las manifestaciones de éste fuera que alguna parte de nuestro cuerpo respondiera de manera incontrolable? Roald Dahl, el genial Roald Dahl juega con esa posibilidad y dota de este poder a una pequeña de escasos ocho años, la cual, sorprendida, determina cómo hay señales corporales de que su dedo está a punto de transformar a alguien. Las víctimas en esta historia son la señora Winter, y la familia Gregg, maestra y vecinos de la niña, respectivamente.

Con la irreverencia característica de Dahl, el lector hará las delicias de las peripecias que enfrenta la familia Gregg. De un momento a otro todo cambió. Pasaron, literalmente, de ser cazadores a asumir el rol de presas. Con este acontecimiento, el lector puede reflexionar en torno a la relación que establecemos con la naturaleza como seres humanos. El invertir roles es una fórmula para “ponerse en los zapatos del otro”, y por consiguiente, generar el reconocimiento y respeto necesarios para una convivencia armónica. Nuevamente encontramos a un Dahl que confronta a los niños versus los adultos. Donde los primeros son vencedores.

Las obras infantiles del británico son asociadas, casi en automático, con los trazos de Quentin Blake. En esta ocasión no es así. Tal tarea fue encomendada a Pat Marriott. Sus ilustraciones acompañan casi cada una de las páginas de la trama. El dedo mágico, es recomendado, por la editorial, para infantes a partir de diez años, sin embargo, con una buena lectura en voz alta, atrapará a pequeños desde los cinco, realizando ésta en sesiones que no fatiguen al escucha.


Dahl, Roald: El dedo mágico, 2ª. reimpr., México, Alfaguara, 2003, 74 p. (Alfaguara Infantil).