martes, 13 de mayo de 2014

La iniquidad

Pocas ocasiones leo libros de religión. No lo acostumbro porque me cuesta trabajo seguir dogmas, y la religión se basa en ellas.

Ana Méndez, al igual que varios autores de libros de autoayuda, superación personal y espiritualidad, tiene sus seguidores y detractores. El partido en ello que lo tome cada lector, yo me enfocaré al texto.

Quizá para muchos de nosotros el título no nos diga mucho, o de plano, no nos diga nada. Por eso Méndez dedica el primer capítulo a explicarlo. Los posteriores se enfocan en otros aspectos de la iniquidad: origen, manifestación, consecuencias, liberación.

Las creencias y la fe, convencido estoy, son de carácter personal, individual. El libro pretende llevar la lector a la reflexión de la iniquidad (carga genética pecaminosa). Reflexión que también busca una conversión. Tal como lo manifesté en mi comentario a La vaca, esto depende del lector, no del libro. En términos editoriales, requiere más trabajo: se presentan algunos "errores de dedo", un par de faltas de ortografía. A mi juicio, eso le resta seriedad al texto.

Si alguien desea una explicación del por qué de sus circunstancias en que vive, puede hacer una lectura de La iniquidad y, tal vez, aceptar la respuesta. Como los complementos alimenticios "esta lectura es responsabilidad de quien la consume".

MÉNDEZ, Ana: La iniquidad, 5a. reimpr., Ana Méndez Ferrell INC., Estados Unidos, 2011, 184 p.

jueves, 8 de mayo de 2014

Historia de O, el cómic

Basado en la obra de Pauline Réage, Historia de O, Guido Crepax, reconocido dibujante nos presenta su versión ilustrada de la novela. Los trazos son cuidados, utiliza en más de una ocasión el efecto cinematográfico del close up para que el lector perciba los detalles y se sienta cerca de la escena. 

Por otro lado, la historia es fiel al argumento original, considerando -obviamente- que es mucho más corta. Sin embargo, esa necesidad de síntesis narrativa queda compensada por la organización de los dibujos.

Historia de O, en versión ilustrada de Guido Crepax, es un volumen muy recomendable para los amantes del erotismo.

RÉAGE, Pauline: Historia de O. Versión ilustrada de Guido Crepax, Panamá, Editorial Metropol.

La historia de O

La Historia de O, además de ser un texto erótico, es una historia de amor. No del amor romántico que a muchas lectoras y lectores seduce. Éste, el de la novela, es un amor donde la protagonista, O, se realiza en el placer del otro. Ella es, en la medida que cumple un propósito utilitario sexual del otro. Lo mismo si es René -en primera instancia- o Sir Stephen, después.

Es amor porque O decide, elige, estar ahí. De manera dócil acepta que René la condujera a Roissy. Lo que acontece en el trayecto es un abrir de boca para el torrente erótico que impregna la obra. Lo que continúa no es para todos los lectores, no es fácil enfrentarse a las filias, ni a las fobias.

Hay quienes denotan determinada resistencia ante la trama, pero más frente a las descripciones: exquisitas, dicho sea de paso. O es sometida a prácticas sádicas, orgiásticas, fantasías culposas para unos, esperanza para otros, usos y costumbres deleznables para el resto. Durante la historia el lector, en más de una ocasión, se preguntará por qué acepta O ese trato. No olvidemos que en gustos se rompen géneros. La introducción escrita por Jean Paulhan, titulada "La dicha en la esclavitud", fundamentada en la extraña revuelta caribeña da respuesta, o pretende darla a tal cuestionamiento.

Quien vibra con Cincuenta sombras de Grey debería echar una mirada a Historia de O, posiblemente descubra que se puede estremecer con algo que no se pensó.

RÉAGE, Pauline: Historia de O, 5a. ed., España, TusQuest, 1993, 207 p. (La sonrisa vertical; 35)


miércoles, 9 de abril de 2014

La vaca

Una de las mentiras que se enarbolan como beneficio de la lectura está en que el individuo que lee se transforma en mejor persona. Pensar en estos términos es conferirle una mágica característica a la lectura, como si el lector fuera objeto de la lectura y sólo respondiera mecánicamente a ésta, al margen del nivel de comprensión establecido.

Hay, y constantemente se olvida, distintos tipos de lectura, así como distintos propósitos para leer. Dependerá de unos y de otros lo que el lector obtenga de un texto, aunado a lo que Emilio Sánches Miguel llama "compromiso". Uno de los tipos de lectura es la utilitaria, esa en la que a partir del texto se hace algo (y aquí mismo encontramos el propósito). Todo lo anterior, regularmente, se olvida u omite desde el ámbito escolar y en la vida cotidiana.

Si a lo anterior sumamos la mala o nula educación emocional, tenemos un nicho de mercado bastante atractivo para algunos escritores y casas editoriales. He aquí la "trampa" de muchos títulos de superación personal y autoayuda.

La vaca de Camilo Cruz repite un esquema muy utilizado en la superación personal: a partir de una historia, una anécdota o una enseñanza (preferentemente no occidentales) se desarrolla una serie de preceptos y recetas, que en resumen, son la misma idea pero con varias vueltas.

Para el caso la anécdota del monje que muestra al discípulo la existencia y problemática que son "las vacas", dadas por los pretextos, las concepciones y paradigmas con que fuimos educados. La pretensión del autor (además de vender) es la de mostrar y hacer conscientes esas "vacas" que todos, o casi todos tenemos.

El libro tiene inconsistencias. La primera está en las primeras páginas, dedicadas a la recomendación en la obra por otras voces. Cito a Luis Fernando Suárez, director técnico de la selección de fútbol de Ecuador:

"Señores, vamos a jugar un mundial. ¡Maten sus vacas! Estas fueron las palabras del director técnico de la selección ecuatoriana de fútbol a su plantel de 23 jugadores, cuando les regaló a cada uno el libro La vaca para que lo leyeran antes de salir para el campeonato mundial.
En concreto: o el libro no sirvió, o los jugadores no lo leyeron, porque Ecuador no ganó la Copa del Mundo, que es el fin último al acudir al certamen. Y el mismo Cruz, más adelante, asegura que una vaca está representada por la frase "lo importante no es ganar o perder sino competir".

Por otro lado, pese a contar con una breve bibliografía, hace alusiones a estudios pero sin citar la fuente, lo cual resta seriedad al trabajo de investigación. Aunado a lo anterior, por un lado identifica a los proverbios, dichos y aforismos como "vacas" que no nos permiten crecer y nos programan (tal es el caso del famoso "zapatero a tus zapatos"), pero por otro se apoya en sentencias, sobre todo si vienen de sus amigos: "El problema Camilo, es que los cerdos no saben que ellos huelen mal".

Hay un apartado donde aparecen opiniones de personas que han experimentado un cambio radical positivo en su vida, a partir de la lectura de La vaca. Sin embargo, los testimonios tienen una redacción que oscila entre una calidad aceptable a buena, por lo mismo genera sospechas de manipulación.

Un cuestionamiento constante que hago a este tipo de libros es que enarbolan la posesión de la verdad absoluta, y dejan en segundo plano temas importantes como la Programación Neuro Lingüística, como es en este caso. En las antípodas, una frase me pareció rescatable: "o nos convertimos en víctimas de las circunstancias adversas que estemos enfrentando, o triunfamos a pesar de ellas."

Uno puede, o no, leer La vaca o cualquier título, pero si no tiene la disposición a cambiar, seguirá siendo el mismo hijoeputa de todos los días.

CRUZ, Camilo: La vaca: Una historia sobre cómo deshacernos del conformismo y las excusas que nos impiden triunfar, México, Taller del Éxito, 2012, 190 p.

Publicado en "La Gualdra", suplemento cultural de La Jornada Zacatecas, mayo 5 de 2014.



miércoles, 26 de marzo de 2014

A golpe de calcetín

Ubicada en la Ciudad de México hacia 1929, A golpe de calcetín es la historia de Manuel Torres, un niño de doce años de edad, cuyas circunstancias económicas familiares lo llevan a trabajar como voceador. El andar en las calles "a golpe de calcetín" a ser parte de fundamental de una aventura policíaca. Francisco Hinojosa aprovecha la anécdota de Manuel para ofrecernos una fotografía de la vida social de la época. Para ello, además de las descripciones de lugares, agrega datos y hechos históricos.

Las ilustraciones de Francisco González, de trazo sencillo, son un elemento visual que apoya la ubicación temporal. 

HINOJOSA, Francisco: A golpe de calcetín, México, SEP, 1986, 55 p. (Libros del Rincón).

Los relámpagos de agosto

Utilizando como marco referencial el Maximato, Jorge Ibargüegoitia plantea su al Maximato desde su irreverente punto de vista. Narrada a manera de memorias del General de División José Guadalupe Arroyo, identificamos durante la trama esos lugares comunes emanados de la institucionalización partidista: "En este puesto podré colaborar de una manera más efectiva para alcanzar los fines que persigue la Revolución"; la nece(si)dad de salir en la foto, la mitomanía, el cinismo, el corporativismo, la riqueza rápida, la megalomanía del poder. De igual manera, el guanajuatense delínea lo que será el político mexicano de principios del siglo XXI: "Yo no acostumbro a leer, sin embargo, cuando viajo, hojeo el periódico". 

La narración en primera persona le confiere un hálito de veracidad. Asimismo los capítulos concluyen con finales contundentes. Un reto como lector sería identificar a los personajes históricos aludidos en la narración.

IBARGÜENGOITIA, Jorge: Los relámpagos de agosto, México, Joaquín Mortiz, 1994, 192 p. (Obras de Jorge Ibargüengoitia).


martes, 4 de marzo de 2014

Cuando los ratones se daban la gran vida

Con bellas ilustraciones de Pablo Rulfo, Hinojosa deja de lado las travesuras infantiles (esta historia fue escrita mucho antes de su éxito La peor señora del mundo) y nos narra la antiquísima historia donde unos ratones inquietos manipulan el tamaño de otros animales, consiguiendo con ello "darse la gran vida". Pero todo tiene un fin, situación que los roedores no esperaban.

HINOJOSA, Francisco: Cuando los ratones se daban la gran vida, México, SEP, 1986, 24 p.